Trayectoria del entrañable Don Ramón del El Chavo del 8

Trayectoria del entrañable Don Ramón del El Chavo del 8

person access_timeOctober 29, 2018 show_chart865 Vistas chat_bubble_outline Comentarios

En el divertido rodaje que por años ha perdurado en las pantallas televisivas a nivel mundial, El Chavo del 8, contó con un majestuoso y talentoso elenco, quienes hicieron vida a personajes exclusivos y cómicos. Don Ramón era una de ellos.

Este personaje traía siempre, como ropa habitual la remera desteñida por tantos lavados, los jeans gastados y los zapatos viejos. Pero había una prenda que el vestuarista debía tener preparada, el clásico gorrito añejo de Don Ramón, con el que descargaba sus rabietas diarias.

Además del vestuario, siempre usaba frases que al día de hoy, se han virilizado y son utilizadas en la cotidianidad; "Con permisito, dijo Monchito", "¡Si serás, si serás!" frases que Valdés improvisaba en la grabación.

Asimismo, las excusas de Don Ramón para el Señor Barriga por no pagarle la renta, en una escena de "El Chavo del 8".

Sin embargo, a pesar de una amplia trayectoria, no se habia estabilizado  económicamente . Por el contrario, quien tuvo 10 hijos con tres parejas distintas debía trabajar en otros oficios (sí, al igual que Don Ramón) para mantener a su familia.

En distintas épocas fue comerciante, se rebuscaba fabricando muebles de madera y se desempeñó como chofer, entre otras ocupaciones. Y su hermana Rosalía Valdés o el exitoso Tin Tan lo ayudaban, prestándole dinero.

Con el paso del tiempo, un día Don Ramón se fue, sin más, haciendo a un lado la fama y el dinero. Con el gorrito puesto. Y la dignidad también.

En dupla con Quico probó suerte en la tevé venezolana pero no funcionó. Se incorporó a un circo que empezó a recorrer distintos países de América Latina, utilizando su clásica vestimenta. Y siguió con la actuación.

En 1987 Ramón volvió a la televisión azteca con el programa ¡Ah, qué Kiko! junto a Villagrán, quien no contaba con los derechos de Quico. A Valdés, en cambio, Chespirito nunca le impidió ser Don Ramón. No tenía por qué: sabía que ese personaje no le pertenecía

Para entonces su salud ya estaba muy deteriorada, todos los problemas de salud que tenía se debían al cigarrillo. En los pasillos de los estudios de Televisa, donde se grababan los ciclos de Chespirito, nadie fumaba: la prohibición era taxativa. Menos para Monchito.

 La primera consecuencia fue un cáncer de estómago, por lo que se vio sometido a una intervención quirúrgica, donde los médicos le pidieron que abandonara ese mal hábito. Sin embargo, Don Ramón fumaba en las habitaciones del hospital.

Desafortunadamente, pese a la cirugía el tumor se terminó expandiendo, afectando su columna vertebral. El pronóstico fue cruel: le quedaban seis meses de vida.

 Ramón Valdés murió el 8 de agosto de 1988 a los 64 años, en la misma ciudad que lo vio nacer y también consagrarse. Pero lo hizo casi cuatro años después de que los médicos le hubieran dado aquel pronóstico fatídico.

La mayoría de sus compañeros asistieron a su último adiós, recordándolo con la peculiaridad que lo caracterizaba y en la actualidad, sigue dando motivos de risa a través de la pantalla a pesar de su ausencia física.

 



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