Al hombre araña lo atrapó ayer la policía en Okland cuando intentaba robar en una tienda pero no era Peter Parker sino Jonathan Hewson, un estudiante universitario de 21 años quien frecuentemente se mete en su película que es Spider-Man.
El dueño de esta tienda al verlo entró en pánico, le sacó una pistola eléctrica y le llamó a los tongos. Al juzgarlo lo declararon culpable de robo aunque nunca se llevó nada, lo pusieron a bajarse del bus con una fianza de 50.000 dólares y de ñapa lo mandaron a hacerse una evaluación mental.
El amigo de cuarto de Spider-Man metió las manos en el fuego por su amigo diciendo que el no anda en eso de robar que solo le gusta disfrazarse de su súperhéroe y dar vueltas por ahí.
Lo de asustar al señor del local si estuvo de riesgo, pero con lo de disfrazarse ¿Qué? Saca uno su espíritu infantil y lo juzgan. ¡Es que no nos dejan ser!