Con la leche combatimos la malnutrición y promovemos el desarrollo sustentable

Con la leche combatimos la malnutrición y promovemos el desarrollo sustentable

person access_timeJun 10, 2022 show_chart1202 Vistas chatComentarios

El sector lácteo es un área indispensable para el progreso de las poblaciones rurales, la sostenibilidad ambiental, el bienestar animal, la nutrición humana, y la economía. En el marco del Día Mundial de la leche destacamos los 10 beneficios derivados del consumo de leche:

  1. La cadena láctea genera comprobados beneficios para la salud de la población y para el desarrollo productivo de la región. En América Latina, la producción y el consumo de lácteos tienen un rol muy importante en la economía y la alimentación, ya que la leche constituye un componente accesible y económico de la dieta de las poblaciones, y además con un fuerte arraigo en las culturas locales.
  2. La comunidad lechera está comprometida con la generación de empleos y la producción de alimentos con un valor nutricional único e indispensable para los seres humanos, de una manera responsable y respetuosa con el medio ambiente.
  3. La región cuenta con más de 3 millones de productores de leche, donde la mayoría de las fincas se organizan a partir de una fuerte presencia del productor y su familia en las actividades productivas, proporcionando una fuente regular de alimentos y un flujo periódico de ingresos, poniendo a los productores en una mejor posición para alimentar a sus familias.
  4. El sector lácteo contribuye a la creación de empleo para las mujeres, dejando de manifiesto el rol que puede jugar la lechería para achicar las brechas de género en el sector rural latinoamericano, empoderando a la mujer a través de un aumento de sus ingresos y de su influencia sobre los gastos domésticos.
  5. Desde el punto de vista nutricional, la matriz alimentaria de los productos lácteos es una de las más completas dentro de los diferentes grupos de alimentos y, además, cuenta con una excelente densidad nutricional.
  6. Una porción de lácteos aporta a nuestro organismo un porcentaje considerable de los nueve nutrientes esenciales recomendados en la ingesta diaria, para el adecuado crecimiento y desarrollo del ser humano  (proteínas, calcio, fósforo, vitamina A, vitamina D, niacina, riboflavina, ácido pantoténico y vitamina B12).
  7. Las proteínas lácteas son denominadas de alto valor biológico, porque presentan la mayor calidad proteica entre los diferentes grupos de alimentos. El calcio lácteo es considerado el de mayor biodisponibilidad en la dieta del ser humano, con un alto porcentaje de absorción y aprovechamiento.
  8. Además, los lácteos contienen grasas esenciales que brindan diversos beneficios nutricionales y son considerados ingredientes bioactivos, como el ácido oleico y el ácido linoleico conjugado (proveniente únicamente de los rumiantes).
  9. El consumo regular de productos lácteos dentro de una alimentación balanceada disminuye sustancialmente el desarrollo de enfermedades crónicas no trasmisibles, como diabetes mellitus tipo 2, ciertos tipos de cáncer como el de colon, enfermedades cardiovasculares como la hipertensión, y los accidentes cerebrovasculares.
  10. El excelente aporte nutritivo de la leche, hace que este sea el alimento esencial e indispensable en los planes de alimentación escolar, ya que la disponibilidad de sus nutrientes y su fácil asimilación por el organismo humano, lo ponen en la cima de estos programas. En tal sentido, la leche mejora la salud de los estudiantes, promueve la asistencia a la escuela y ayuda a mejorar los resultados académicos con buena nutrición. Adicionalmente a esto, los programas de alimentación escolar que incluyen leche, fomentan el hábito de su consumo a largo plazo, lo que beneficia a los individuos y a la sociedad en general.

Actualmente, en el mundo, unos 160 millones de niños se benefician diariamente con la leche en las escuelas, y la evidencia muestra los múltiples beneficios generados a través de los programas de alimentación escolar.

Sin embargo, es vital que los gobiernos y la sociedad civil sigan reconociendo la importancia de los programas de leche escolar para promover la buena salud de nuestros niños y que las organizaciones intergubernamentales los apoyen.

En América Latina existen diversos ejemplos del impacto positivo que ha tenido la implementación de un programa de vaso de leche escolar, donde gracias a estos se ha logrado disminuir la deserción escolar, mejorar el rendimiento académico y favorecer al crecimiento y desarrollo de los niños beneficiados.

Este extraordinario valor nutricional la convierte en un alimento único, que además aporta desarrollo a la sociedad y a la economía en general, poniendo especial cuidado en el medio ambiente y el bienestar animal, y llevando a esta actividad a los máximos niveles de sustentabilidad.

La leche y los productos lácteos son alimentos ricos en nutrientes que suministran energía y posee cantidades significativas de proteínas y micronutrientes, que son esenciales para reducir el hambre y la desnutrición, especialmente entre los más vulnerables. 

Un vaso de leche (200 ml) aporta aproximadamente un 30% de la dosis diaria de Calcio recomendado, nutriente que ayuda a formar y mantener huesos y dientes fuertes, además de su rol en la función nerviosa, en la contracción de los músculos y la mantención de la presión arterial normal. 

Aporta además un porcentaje importante de las recomendaciones diarias de otros nutrientes fundamentales como el Potasio (11%), necesario para el tono y contracción de los músculos, Fósforo (20%), nutriente que ayuda a fortalecer los huesos y genera energía en las células del cuerpo; y aproximadamente un 15% del requerimiento diario de proteínas de alto valor biológico, nutrientes necesarios para la formación de la estructura de nuestras células. Provee al organismo además Vitamina D, Vitamina A, Vitamina B12 y otras vitaminas del complejo B (B2 y Niacina), Yodo, Zinc, Magnesio y otros nutrientes.

La leche además interviene en la prevención de afecciones dentarias y bucales, ayuda a conciliar el sueño, es importante en la hidratación y participa en la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles (diabetes, hipertensión, trastornos cardiovasculares). 

Se ha establecido la recomendación de una ingesta de por lo menos tres porciones de lácteos por día siendo de especial importancia la incorporación del hábito del consumo de leche y derivados lácteos en los niños (luego de la lactancia materna), para obtener los beneficios que este alimento ofrece, además de crear el hábito de una alimentación saludable por el resto de sus vidas y que se trasmitirá de generación en generación.

El objetivo de establecer un Día Mundial de la Leche consiste en incentivar su consumo en todo el planeta, pues se le da visibilidad en todo el mundo cuando hay una fecha fija para varios países, tomando acciones de dimensión global.

Los lácteos mantienen fuerte nuestro sistema inmunológico y ayudan a combatir diferentes enfermedades que pueden manifestarse frente a un sistema de defensas debilitado. 

Para la Federación Panamericana de Lechería- FEPALE, el consumo regular de productos lácteos disminuye el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes mellitus tipo 2, el cáncer de colon, enfermedades cardiovasculares como la hipertensión y los accidentes cerebrovasculares.

Cabe destacar que una porción de lácteos aporta a nuestro organismo un porcentaje considerable de los nueve nutrientes esenciales recomendados en la ingesta diaria para el adecuado crecimiento y desarrollo del ser humano. Estos nutrientes, como el calcio, fósforo, el ácido pantoténico y la vitamina B12, fortalecen nuestro sistema inmune.

Los lácteos benefician a fortalecer una dieta balanceada ya que estimulan las defensas y ayudan a formar una barrera natural contra los agentes nocivos.



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