Aquí estamos en un gran país

Aquí estamos en un gran país

person access_timeOct 23, 2023 show_chart340 Vistas chatComentarios

Cuando iniciaron las protestas, empezó a circular mucha información en redes y queremos compartirle esta curiosa nota que circula por WhatsApp donde toca muchos puntos importantes sobre lo que ocurre en nuestro Panamá:

Aquí estamos...en un gran país que tiene todo para convertirse en un referente positivo de la región, siendo una vez más víctima de su adolescente democracia; en esta ocasión, “nos han metido” a jugar el peor de los juegos de esta era tecnológica: la programación colectiva, aunque parezca una película de ficción, esto pasa en el AQUÍ – AHORA de Panamá y nadie, absolutamente nadie se da cuenta, ni las mentes más célebres del país.
 
El adn de nuestra panameñidad ha sido alterado, remodelado y condicionado con las inminentes transformaciones tecnológicas, económicas y sociales que vive el mundo post covid 19. Lo amplificó la sabiduría popular cuando vaticinó lo obvio afirmando la pandemia sacaría lo mejor o lo peor de nosotros los seres humanos, parece que los panameños hemos sido atrapados y, permanecemos,  enREDados en medio de un desorden infomativo, y es que así trabaja el nuevo terrorismo mediático: a través del engaño viral.
 
Los párrafos anteriores son el preámbulo para reflexionar si estamos o no atrapados en este nuevo terrorismo frente al tema de moda: el contrato de la mina.
 
Ahora si, arrancamos a validar o no la hipótesis planteada de una alteración de nuestro ADN causado por la manipulación y el terrorismo informativo. Las variables de análisis son claras, frías y simples:
 
1. “La mina” está desde el 1997, este contrato se porroga bajo el gobierno anterior a través de una resolución ministerial (30 de diciembre de 2016).

2. Al gobierno actual le toca decidir entre: cerrar y reformular un mejor acuerdo.

3. Me pregunto: ¿alguien ha explicado el beneficio de cerrar la mina?., ¿revierte o detiene algún impacto ambiental, científicamente avalado?, más alla de eso…¿existe algún otro beneficio en dejar a más de 40,000 mil familias sin sustento? o en perder la oportunidad de obtener más y mejores ingresos que contractualmente se comprometan a beneficiar a los que menos tienen como aumentarle la jubilación a un señor que gana 60.00 a la quincena o al mes y ofrecerle una seguridad de ingresos de 350.00?... y que no es sólo un señor o señora, son 120,000 panameños que viven en esa condición. Se ha preguntado ud. ¿qué haría con un ingreso similar de 60, 80 dólares al mes si tuviera 70, 80 años?
 
Y aquí me detengo, porque regreso a nuestro ADN… éramos empáticos, solidarios, solíamos resolver nuestros problemas entre nosotros, como de hecho se intentó y se hizo: el gobierno actual escuchó las recomendaciones y MODIFICÓ el contrato tomando en cuenta lo recomendado. ¿Entonces?... ¿qué peleamos realmente?... ¿La forma?.. ¿en serio que, por pelear la forma, vamos a paralizar el país impidiendo que los enfermos lleguen a sus hospitales a hacerse sus tratamientos?; ¿vamos a impedir que vayamos a trabajar, estudiar, asustaremos al turista, haremos que el campesino no pueda trasladar su cosecha?... Quién y por qué nos manipulan no son las preguntas que debemos resolver, la pregunta que nos debemos hacer es con qué fin lo hacen y por qué nos prestamos a ser manipulados… Nos están enredando, nos divorcian de lo mejor que somos para unirnos a lo peor que podemos ser.
 
Les dejo con tres estrategias que utilizan estafadores informativos y usted decida de cuál ha sido víctima:
 
1. Desinformación: Información falsa y creada deliberadamente para dañar a una persona, grupo social, organización o país.
2. Información errónea (Misinformación) información que es falsa pero no creada con la intención de causar daño.
3. Información maliciosa (Mal-information): Información basada en la realidad, pero utilizada para infligir daño a una persona, grupo social, organización o país.
 
¡Despierta Panamá y vuelve a set el país que toda la región envidia por su gente, su cultura y su economía!



Quantcast