No hay quien hoy en día todavía le cueste caer en cuenta de la pérdida del actor Robin Williams, quien murió en agosto de 2014 a los 63 años. Ganador del Oscar al Mejor Actor de Reparto por El indomable Will Hunting y protagonistas de películas tan icónicas como Jumanji, Aladdin o Señora Doubtfire, El club de los poetas muertos, papá de por vida. El actor también era un gran aficionado a las bicicletas, con una colección de 87 ejemplares, con las cuales se realizó una subasta que cerró el martes pasado, sumando una recaudación de 600.000 dolares, destinados a fines benéficos. Las ganancias triplicaron las estimaciones originales, que situaban la recaudación total en unos 200.000 dólares. La que decidió vender las bicicletas fue la familia de Robin Williams, de tal manera que con los ingresos resultantes, han podido hacer donaciones a dos organizaciones que el intérprete apoyaba en vida: la Challenged Athletes Foundation (CAF) y la Christopher & Dana Reeve Foundation.
La casa de subastas neoyorquina, Paddle8, ha administrado la venta, no ha detallado que los compradores petenecen a más de 25 países distintos. La puja más alta se la llevó la Master Pista, La Carrera Futura 2000, con 40.000 dólares. Una de las únicas 38 bicis fabricadas en 2007 fruto de la colaboración entre la italiana Colnago, la tienda canadiense La Carrera y el artista de grafitis Futura 2000.