En octubre del año 2050, el número de personas de 60 años o más se incrementará de 605 millones a cerca de 2 mil millones, en todo el mundo. ¡Uff!
Aunque este indicador, revela que la gente estará viviendo más, el número de adultos mayores que se verán afectados por condiciones crónicas a largo plazo también se incrementará1, ocasionando un impacto económico muy serio a medida que los costos en salud aumentan.
Se espera una mayor demanda de servicios de salud, pero menos ingresos para apoyarlos.1 Un nuevo reporte de la Unidad de Inteligencia del Economista (EIU por sus siglas en inglés) y patrocinado por Pfizer, denominado “Atención preventiva y envejecimiento saludable: Una Perspectiva Global”, concluyó que cuando los gobiernos aumentan la inversión para promover el envejecimiento saludable, los costos asociados a la atención en salud disminuyen.
El reporte, que analiza las distintas maneras en la que los países están promocionando la salud preventiva, sugiere que esta atención puede dar dividendos a los gobiernos con solo hacer pequeñas inversiones.
“El reporte del EIU muestra que las medidas preventivas pueden cuadriplicar el retorno de la inversión y pueden ayudar a los adultos a mantener una calidad de vida óptima conforme avanzar en edad.” .
Principales Hallazgos:
El reporte global, que resume hallazgos hechos en Brasil, China, India, Japón, Rusia, Sudáfrica, el Reino Unido y los Estados Unidos, destaca información relacionada con los factores que contribuyen a este reto global:
• Enfermedades infecciosas relacionadas con la edad tales como la neumonía y la influenza, así como enfermedades crónicas no infecciosas como la padecimientos del corazón y eventos cerebro vasculares, están afectando a los adultos mayores por periodos de tiempo más largos,1 incrementando los costos en su atención e impactando severamente la productividad de la persona y su necesidad de apoyo.
• Las reformas globales en salud, sugieren que los gobiernos tienen que atender a sus ciudadanos mayores,1 y estos gobiernos deben trabajar en la transición para atender el creciente número de enfermedades crónicas, ya que, a la fecha la mayoría de los sistemas de salud se han enfocado en el tratamiento de enfermedades agudas.
“Al aumentar la población de adultos mayores, existe una mayor necesidad para educar a las personas sobre las medidas de prevención tales como la nutrición, realización regular de ejercicio, los monitoreos de salud apropiados y la vacunación, así como también invitar a las personas de todas las edades a jugar un rol más activo al enfrentar los retos de salud propios y de la sociedad”, 4,5 comentó el Dr. Jack Watters, vicepresidente de Asuntos Médicos de Pfizer.
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