Si bien es cierto que se puede congelar casi todo tipo de alimentos para preservarlos más tiempo, existen algunos que por ningún motivo deben terminar en tu congelador. Es un asunto más delicado de lo que crees, pues algunos de ellos perderán su sabor y pueden terminar causando un desastre en el congelador e incluso enfermarte.
JAMÁS metas estas cosas al congelados:
-Clara de huevo montada: sólo harás que suelte el líquido y pierda su textura esponjosa.
-Queso: el resultado depende del tipo de queso, pero a la final siempre conseguirás uno nada apetecible.
-Patatas o papas crudas: el agua dentro de ellas se cristalizará y al descongelarse se volverán blandas y nada apetecibles.
-Yogur: si lo congelas la leche se cortará y su textura cambiará completamente.
-Crema ácida: al congelarse se cortará, y cuando la descongeles se volverá realmente asquerosa.
-Huevos: Su interior líquido se endurece, crece y rompe la cáscara. Lo peor que te puede pasar es tener una explosión de yema y clara en tu congelador, sumado a un olor putrefacto.
- Alimentos fritos: su textura crujiente obviamente desaparecerá al congelarse.
- Leche: se llenará de grumos al descongelarse y no será algo que quieras tomarte.
-Ensaladas verdes: las hojas se marchitarán; perderán su color y sabor.