Todos los viernes, desde hace cinco años, se organiza una protesta en la localidad Cisjordana de Bil’in contra el muro que Israel ha construído a lo largo y ancho de este territorio, dividiendo pueblos, familias y causando verdaderos estragos en la ya de por sí frágil economía Palestina.
Estaba claro que los Na’vi de Avatar se iban a convertir en referentes para luchas políticas de pueblos amenazados. Evo Morales presidente de Bolivia ya confesó (en un gesto que le honra y enternece) que “Avatar era una de las pocas películas que había visto en su vida” y que “sin duda, estaba hablando de la lucha de los pueblos indígenas.
Hace unos días, un grupo de niños palestinos se pintaron de azul, equiparando su lucha con la de los Na’vis.